El impactante choque registrado este domingo entre un remolcador y un buque carguero frente a la costa central de Rosario reabrió el debate sobre los riesgos de la navegación comercial en el río Paraná. El siniestro, ocurrido a la altura de calle Corrientes ante la vista de cientos de personas, dejó al remolcador partido tras impactar contra un buque anclado.
La organización ambientalista 'El Paraná no se Toca' emitió un duro comunicado alertando sobre la vulnerabilidad de la zona y la potencial peligrosidad de las cargas que transitan diariamente. Desde la ONG señalaron que el tramo frente a Rosario es un punto crítico debido a la saturación del tráfico y la proximidad con las tomas de agua potable que abastecen a millones de personas.
'A metros de nuestras casas y parques navegan cargas masivas de elementos altamente contaminantes como combustibles y químicos', advirtieron los ambientalistas. Para la organización, el accidente es una muestra de que la capacidad de respuesta ante una catástrofe tiene límites críticos en una zona donde cualquier derrame podría afectar directamente el suministro de agua potable de la región.
El planteo apunta a una falta de infraestructura real para mitigar derrames de gran escala y critica que los pliegos de licitación de la vía navegable se centren casi exclusivamente en costos logísticos, dragado y balizamiento. 'La seguridad de la población y el resguardo ambiental deben ser la prioridad número uno antes de que ocurra un siniestro de proporciones irreversibles frente a los ojos de la ciudad', sostuvieron.
La discusión por la Vía Navegable Troncal —conocida popularmente como Hidrovía— atraviesa una etapa decisiva. Tras años de idas y vueltas políticas, licitaciones frustradas y cambios en el esquema de control estatal, el pullaro-lanzo-un-nuevo-sistema-de-reparto-de-medicamentos-y-critico-al-gobierno-.html" class="auto-link">Gobierno nacional lleva adelante la fase final del proceso licitatorio internacional para adjudicar a operadores privados las tareas de dragado, balizamiento y mantenimiento del principal corredor fluvial del comercio exterior argentino.
Mientras cámaras exportadoras, puertos e industrias impulsan una mayor profundidad de navegación para reducir costos logísticos y permitir buques de mayor calado, crecen los reclamos de gobiernos provinciales, organizaciones ambientales y sectores políticos que exigen controles independientes, mayor transparencia en la adjudicación y protocolos específicos para la prevención de accidentes y derrames en los tramos urbanos del río Paraná.
El accidente de este domingo pone en evidencia una tensión que viene creciendo en Santa Fe: por un lado, la presión económica por maximizar el tráfico comercial en una hidrovía que mueve el 80% de las exportaciones argentinas; por el otro, la necesidad de proteger un recurso hídrico estratégico del que depende el agua potable de más de 3 millones de habitantes del Gran Rosario y otras ciudades ribereñas.

Comentarios (12)
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Era cuestión de tiempo que pasara algo así. Todos los días vemos esos barcos enormes pasando al lado de la costanera, es un peligro constante.
Los ambientalistas tienen razón, pero tampoco podemos parar el comercio. Rosario vive del puerto, hay que encontrar un equilibrio.
@Marina del Puerto El equilibrio está bien, pero primero la seguridad. Si se contamina el agua, nos quedamos todos sin nada.
¿Y quién controla que estos barcos estén en condiciones? Porque si se parte un remolcador así nomás, algo anda mal.
Yo navego el río hace 30 años y nunca vi tanto tráfico como ahora. Es una locura lo que pasa frente a la ciudad.
¿Alguien sabe si hubo heridos en el choque? Los diarios no dicen nada de eso.
Desde mi balcón veo pasar esos monstruos todos los días. Da miedo pensar qué llevan adentro y tan cerca de donde vivimos.
Sin la hidrovía no exportamos nada. Hay que mejorar los controles, pero no frenar el comercio que da trabajo a miles de familias.
@Carlos Industria Nadie dice de frenar, pero que pongan protocolos serios. No puede ser que naveguen como si nada al lado de la toma de agua.
El problema es que siempre esperamos que pase algo grave para actuar. Ojalá esta vez sea diferente y tomen medidas preventivas.
Y después nos dicen que Rosario no importa. Si pasa algo acá, Buenos Aires ni se entera. Tenemos que cuidarnos solos.
Como profesional del sector, puedo decir que faltan protocolos específicos para navegación en tramos urbanos. No es lo mismo navegar en mar abierto.